Aislamiento térmico en Boadilla del Monte: cuándo merece la pena y qué sistema elegir
La zona oeste de Madrid tiene un parque de chalets y adosados importante construida entre los años noventa y dos mil. Son casas cómodas, pero con un aislamiento que ya no cumple los estándares de hoy: frío en invierno, calor acumulado en verano y un gasto en climatización que no deja de subir.
La solución más eficaz en unifamiliares de esta zona suele ser el aislamiento térmico por el exterior. Se instala sobre la fachada existente y corta los puentes térmicos de forjados y pilares, que son por donde se escapa buena parte del calor. Además, no se pierde superficie habitable y permite renovar la fachada al mismo tiempo.
Si la comunidad o la normativa impiden intervenir en fachada, el insuflado en cámara es una alternativa muy razonable: se inyecta el material en el interior del muro sin obra ni molestias importantes. En tejados y buhardillas, la espuma de poliuretano proyectada ofrece el mejor rendimiento por espesor.
Antes de decidir es útil saber cómo está construida la fachada: si hay cámara de aire y ver más de qué grosor, la orientación, el estado de las carpinterías y si existe algún problema de condensación. Aislar sin resolver antes una humedad puede agravar el problema.
En Boadilla y todo el oeste de Madrid la intervención tipo suele ejecutarse en dos o tres semanas según superficie, y el retorno vía ahorro energético suele situarse entre los cinco y los diez años.